Pages Menu
TwitterRssFacebook
Categories Menu

Posted in Consiéntete, Destacados

Menos trabajo por más tiempo

menos trabajo chLa semana laboral de 40 horas es un modelo obsoleto según James W. Vaupel, director de Max Planck Research Center en Dinamarca. Según él sólo debemos trabajar 25 horas a la semana, pero trabajar hasta los 80 años.

Vaupel está convencido de que, en términos socioeconómicos, lo importante es la cantidad total de trabajo que la gente realiza en su vida, no en qué momento de su vida lo hacen. Distribuir las horas de trabajo durante el ciclo de vida lo hacen. Distribuir las horas de trabajo durante el ciclo de vida de una persona es beneficios tanto psicológicamente como físicamente en todas las etapas de la vida.

Una semana laboral de 25 horas permitirá a los jóvenes pasar más tiempo con sus hijos, cuidar mejor su salud y mejorar su calidad de vida, mientras que para la población de mayor edad, tiene tanto tiempo libre que no saben qué hacer, el trabajo puede servir como una alternativa psicológica y física. “Existen evidencia que las personas mayores que trabajan medio tiempo son más saludables que aquellos que no trabajan y sólo se sientan en casa.

Por otra parte, existen investigaciones que resaltan los beneficios de trabajar sólo 6 horas al día como:

–          Reducción del desempleo. La posibilidad de estructurar dos turnos laborales, permitirá la incorporación de mayor personal con el beneficio de reducir el desempleo.

–          Vida familiar efectiva. La reducción de la jornada laboral a 6 horas favorecerá la cohesión familiar, respetando el derecho del niño a crecer en un ambiente familiar con una mayor presencia de los padres en el hogar, y permitiendo a los padres participar activamente en el crecimiento de sus hijos, la reducción de la jornada laboral, nos permitirá a todos equilibrar nuestra vida laboral con la efectiva, los vínculos que hacen que nuestra vida verdaderamente significativa: pareja, familia y amigos.

–          Avances tecnológicos. Con el uso de nuevas tecnologías, las tareas en la mayoría de los ámbitos laborales se han simplificado enormemente, significando una considerable reducción del tiempo y esfuerzo para realizar tareas antes más largas y costosas.

–          Estudios y capacitación. Las tareas laborales son de índole intelectual en contacto con nuevas y sofisticadas tecnologías. Esto conlleva una constante capacitación que normalmente se suman al horario laboral.

–          Salud. Trabajar 8 horas o más restringe enormemente el tiempo que una persona puede dedicar a actividades necesarias para la salud física y psicológica: deportes, esparcimiento, mediación, etc.

–          Incremento de la productividad. En el año 2007, el analizó el mercado laboral de siete países europeos dando como resultado que los países europeos con jornadas medias cortas y presentaron mayor productividad por hora trabajada que el resto de los países.

–          Hacinamiento. La posibilidad de emplear dos turnos, podría resolver núcleos de hacinamiento laboral físico, además de abrir nuevas posibilidades de capacitación, por otro lado, la posibilidad de un uso  más inteligente y eficiente de transporte público y privado en las zonas donde hay mayor actividad, favoreciendo la desconcentración poblacional, evitando la saturación del flujo del transporte en las llamadas “horas pico”, acelerando y simplificando la movilidad de las personas, disminuyendo el impacto ambiental.

–          Recursos energéticos e impacto ambiental. En los numerosos entornos laborales en donde no sea necesario incorporar dos turnos, la reducción laboral no sólo intensificaría los momentos de trabajo, sino que maximiza los recursos energéticos, disminuyendo el impacto ambiental.

 

Post a Reply