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Posted in Consiéntete, Destacados

La sonrisa, el reflejo del alma

la sonrisa chSonreír es un must, casi como bañarse. Pero a veces no tenemos la energía o la disposición para hacerlo. Hay factores específicos que puedan ahuyentar la sonrisa que sale de tu alma; los patrones o creencias negativas que tienes de ti mismo; algunas experiencias reales que hayan sucedido durante tu vida o los pensamientos negativos actuales sobre ti mismo o los demás.

Si nosotros le damos espacio a estos factores en nuestra existencia cotidiana, seguramente tendrás ganas de todo, menos de sonreír.

Lo que creas de ti mismo, es sólo un pensamiento; las experiencias que hayan sucedido en tu vida, por más dolorosas que hayan sido, ya sucedieron. La única constante en la vida es el cambio y lo que fue no tiene porque repetirse en el futuro; tus pensamientos negativos actuales son una elección, puedes o no tenerlos.

Para que nuestra sonrisa sea un reflejo que proviene del alma, hace falta detenerse y contactar con el silencio interno; quedarse ahí y darnos cuenta de a qué patrones, pensamientos o decisiones que tomamos les estamos dando un espacio en nuestro pensamiento y si esto es o no lo que deseamos en nuestra vida. En otro sentido; debemos encontrar el camino para brillar desde dentro. Solo así lograremos que ese bienestar se refleje en el exterior.

Hay una meditación muy sencilla, en donde juntas las manos como si fueran una copa y las apoyas a la altura del corazón. Ahí inhalas y con la exhalación soplas todos los pensamientos negativos que tengas en relación a ti mismo y a los demás. Después de 3 minutos, permanece un momento en silencio y desde ahí sonríe desde el espacio de tu alma. Tu cara brillará como nunca y te sentirás absolutamente radiante.

Una sonrisa que te hace brillar es aquella que refleja lo bien que te sientes por dentro. Con una sonrisa brillante y limpia brillarás por fuera de la misma forma que logras hacerlo por dentro gracias a diferentes técnicas de relajación.

Por último, no debemos olvidar que nuestro interior debe estar sano y saludable para que la sonrisa salga de forma natural. Una dieta equilibrada, acompañada de una rutina de ejercicio adecuada y el beber mucha agua son básicos para que nuestro cuerpo esté en equilibrio.

Por Ana Paula Domínguez

 

Fuente: Crest

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