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Posted in Avances, Destacados

¿Juntos o separados? Hábitos alimenticios en hombres y mujeres

alimentación chMás allá del sabor, la textura y la temperatura de cualquier platillo, existen otros factores que determinan la conducta alimentaria. Uno de ellos se refiere específicamente a las circunstancias ambientales, es decir, cómo, cuándo, dónde y con quién se comparte los alimentos. En efecto, estudios recientes han demostrado que el entorno influye de manera directa los hábitos de comer.

“Existen factores sociales que son capaces de modificar las preferencias alimentarias de manera transitoria o permanente”, advierten los autores de Género, Interacción Social y Consumo de Alimento: el efecto Eva, un estudio encaminado a analizar específicamente uno de estos factores: la interacción entre hombres y mujeres al momento de comer y el efecto que ello puede tener sobre su respectivo comportamiento alimentario. Según explican, “la evidencia experimental ha comprobado que el género es una variable que determina nuestras respuestas frente al alimento.”

Para demostrarlo, los científicos del Centro de Investigaciones en Comportamiento Alimentario y Nutrición (CICAN) de la Universidad de Guadalajara reunieron un total de 24 personas de ambos sexos de entre 23 y 29 años, todos desconocidos entre sí. Posteriormente formaron tres grupos; el primero integrado por 8 mujeres, el segundo por 8 hombres y el tercero por 4 mujeres y 4 hombres. Por separado, los tres grupos fueron expuestos a diferentes platillos y bebidas, de los que podían consumir todo lo que desearan por un lapso de 30 minutos, durante los cuales los expertos registraron sus conductas individuales.

Concluido el estudio, descubrieron que el tercer grupo, compuesto por hombres y mujeres, comió menos que cada uno de los dos grupos conformados por personas del mismo sexo. Más aún, se dieron cuenta de que las mujeres ejercen una considerable influencia sobre los hábitos alimenticios de los hombres: también en el tercer grupo, ellas los invitaron a comer un total de 15 veces, con lo cual promovieron su consumo de alimentos, un fenómeno que los investigadores denominaron ‘Efecto Eva’, en alusión al personaje bíblico que incita a Adán a comer. En los otros dos grupos, estas invitaciones casi no se dieron. “Podemos señalar que existe una mayor disposición del género masculino a seguir sugerencias para consumir alimentos emitidas por el género femenino, que del género femenino a seguir sugerencias del género masculino”, escriben los autores.

¿Qué significa todo esto? Que la presencia de miembros del mismo sexo o del otro al momento de comer puede modificar significativamente la conducta alimentaria. De acuerdo a este estudio, hombres y mujeres comen menos o más según lo hagan en compañía de personas de su mismo sexo o del género opuesto.  Como anotan los autores, “la evidencia experimental obtenida en el presente estudio abona a la comprensión y caracterización del comportamiento alimentario en humanos. Es posible afirmar que el papel de género es una variable determinante en la selección y consumo de alimento.”

Fuente:

Antonio López-Espinoza, et.al., Género, Interacción Social y Consumo de Alimento, Revista Mexicana de Trastornos Alimentarios, www.journals.iztacala.unam.mx

 

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