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Publicado en Tratamientos

Insulina en el tratamiento de la diabetes

Para mantener la glucosa en sangre en los niveles adecuados, los diabéticos que no producen insulina tienen que inyectarse esta hormona para evitar posibles riesgos y complicaciones derivadas de este trastorno metabólico.


 

¿Cuánto me debo inyectar?

Cada persona requiere un tratamiento personalizado, por lo que será su endocrino quien determine qué cantidad de insulina debe inyectarse en cada momento del día y cuántas veces. La mayoría de los diabéticos se administran insulina 2 veces al día como poco, y puede subir hasta 3 o 4.

Asimismo, la terapia con insulina varía según la dieta y el ejercicio que se realice. Por eso, es necesario controlar los niveles de azúcar en sangre varias veces a lo largo del día y comprobar si los valores están dentro de los rangos adecuados. Si no fuera así, podría ser necesario modificar las dosis de insulina necesarias. Los controles se suelen llevar a cabo antes y después de comer.

¿Cuándo y dónde se ponen las inyecciones?

Algunas personas se inyectan la insulina de 30 a 60 minutos antes de comer, mientras que otras lo hacen minutos antes. La decisión depende del tipo de insulina empleada y del tratamiento elegido:

Tipos de insulina

- Insulina de acción rápida: Actúa unos 15 minutos después de ser inoculada. Su efecto dura de 3 a 5 horas.

- Insulina de acción corta: Actúa en 30 a 60 minutos y dura de 5 a 8 horas.

- Insulina de acción intermedia: Actúa en 1 o 3 horas y dura de 12 a 16 horas.

- Insulina de acción prolongada: Actúa en 1 hora y dura de 20 a 26 horas.

- Insulina premezclada: Es una mezcla de dos tipos de insulina (generalmente, la de acción rápida y la de acción intermedia).

Tipos de tratamiento

- Terapia convencional: Se inyecta de 1 a 3 dosis de insulina todos los días a la misma hora y aproximadamente la misma cantidad, con lo que se debe seguir una dieta que contenga la misma cantidad de alimentos y nutrientes y realizar una actividad física similar cada día.

- Terapia flexible: Normalmente requiere más de 3 inyecciones diarias y medir el nivel de azúcar en sangre con frecuencia. La dosis depende de lo que se haya comido, la actividad realizada, etc., con lo que no es siempre igual.

- Terapia combinada: Normalmente solo es válida para pacientes con diabetes mellitus tipo 2 e incluye pastillas (que se toman por el día) e inyecciones (que suelen ponerse de noche).

Y, por norma general, la mayoría de diabéticos se pone la inyección en el abdomen, aunque también se puede en la parte superior del brazo, el costado de los muslos o la frente. Para evitar que la piel se endurezca en la zona del pinchazo, es mejor cambiar de lugar de vez en cuando.

Es necesario aprender a inyectarse correctamente, ya que la aguja debe atravesar la piel y llegar al tejido subcutáneo, pero no debe profundizar tanto que llegue al músculo, ya que ahí se absorberá muy pronto y su efecto no durará lo suficiente.