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Posted in Tratamientos

El jitomate, rojo, nutritivo y muy mexicano

tomatoes-320860_640Solanum lycopersicum, conocido comúnmente como tomate, jitomate o tomatera, es una especie de la familia de las solanáceas originaria de México y cultivada en todo el mundo para su consumo tanto fresco como preparado en diferentes modos, como en salsa, puré, zumo, deshidratado y envasado.

Además de brindarle un mejor sabor a los platillos, es uno de los alimentos más ricos y nutritivos, ya que cuenta con diversas propiedades que benefician a la salud.

La palabra jitomate procede del náhuatl  tomātl, “tomate” que significa “fruto con ombligo”. Este fruto ya se cultivaba 700 años a.C. en México, y en el antiguo Perú antes de la formación del Imperio Inca.

Como una curiosidad, debe notarse que, aunque la palabra tomate viene del náhuatl tomātl, en el centro y sur de México el tomate es conocido como jitomate (en todo el norte de México es conocido como tomate) para diferenciarlo de la variedad de tomate verde,  que también es conocido como tomatillo o tomate verde”.

Existen evidencias arqueológicas que demuestran que el tomatillo (Physalis ixocarpa), una especie que produce una fruta ácida y de color verde, que aún se consume en México, fue usada como alimento desde épocas prehispánicas. Esto hace pensar que el tomate también fue cultivado y usado por los pueblos originarios mesoamericanos desde antes de la llegada de los españoles. Es posible que después de la llegada de los españoles el tomate se cultivara y consumiera más que el tomatillo por su apariencia colorida y su mayor tiempo de vida después de ser cosechado. Fueron los españoles los encargados de divulgar el uso del  tomate en el resto del mundo, primero entre sus colonias en América, el Caribe y Filipinas desde donde llegó a Asia  y finalmente en  1540 llevaron el jitomate a Europa,  donde creció con facilidad en los climas mediterráneos. De acuerdo con algunas referencias, los primeros tomates que se cultivaron en Italia eran de color amarillo y en 1554 fueron descritos por el botánico italiano Piero Andrea Mattioli como “pomo d’oro” (manzana dorada), de aquí el nombre de “pomodoro”. En Nápoles se descubrió un libro de cocina con recetas a base de tomate que fue publicado en 1692, aunque aparentemente el autor obtuvo sus recetas de fuentes españolas. En la Francia del siglo XVIII fueron conocidos como “pomme d’amour” (o manzana de amor).

El tomate es un alimento con escasa cantidad de calorías. De hecho, 100 gramos de tomate aportan solamente 18 kcal. La mayor parte de su peso es agua y el segundo constituyente en importancia son los hidratos de carbono. Contiene azúcares simples que le confieren un ligero sabor dulce y algunos ácidos orgánicos que le otorgan el sabor ácido característico.

Es una fuente importante de ciertos minerales (como el potasio y el magnesio). De su contenido en vitaminas destacan la B1, B2, B5 y la C. Presenta también carotenoides como el licopeno (pigmento que da el color rojo característico al tomate). La vitamina C y el licopeno son antioxidantes con una función protectora del organismo humano.

Además, al contener licopeno, el tomate funge como un antioxidante poderoso  que puede ayudar a reducir el riesgo de algunos tipos de cáncer y de enfermedades cardiovasculares. Dado que el licopeno es el responsable de dar su coloración roja al jitomate, entre más rojo el fruto, mayor es la cantidad de licopeno que contiene.

El consumo del tomate también ayuda a reducir el colesterol, mejora la vista, mantiene el sistema digestivo saludable, reduce la hipertensión, reduce el estrés oxidativo en la diabetes tipo 2, acelera la cicatrización de heridas, puede emplearse para el cuidado del cutis en confección de mascarillas y por sus propiedades desengrasantes permite ser utilizado como tratamiento antiacné.

Las dos categorías principales de tomate para consumo son el tomate fresco y el tomate preparado y sus características principales son las siguientes:

Tomate fresco: la mayor parte del peso fresco del fruto es agua, siendo los sólidos solamente un 5%. Estos sólidos consisten en sustancias insolubles en agua, tales como paredes celulares, y solubles en agua como azúcares y ácidos orgánicos. La cantidad de azúcares presentes en el fruto (aproximadamente la mitad del contenido total de sólidos) y la cantidad de ácidos (alrededor de un octavo del total de sólidos) determinan el sabor del tomate. Una alta cantidad de azúcares y una alta concentración de ácidos es la mejor combinación para obtener un muy buen sabor.

Tomate preparado: los tomates preparados son aquellos que se   envasan, o que se cocinan para obtener salsas o pasta de tomate. Son diversos los productos que se incluyen en esta categoría:

Puré de tomate

Jugo de tomate

Tomates secos o deshidratado

Salsas de tomate

Fuente: Del Fuerte

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