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Posted in Destacados, Nutrición

El ácido clorogénico del café y sus beneficios contra la presión arterial

El café es una de las bebidas que más se ingieren en el mundo y actualmente se cuenta con numerosos estudios que han evaluado los efectos benéficos que esta bebida puede aportar a la salud, al reducir el riesgo de aparición de una serie de enfermedades crónico-degenerativas (van Dam y Feskens, 2002; Hernan y col., 2002; López-García y col., 2006).

También se ha documentado el aporte de antioxidantes que el café puede hacer en la dieta y su relación con la prevención de las enfermedades crónicas asociadas al estrés oxidativo. Sin embargo,  cuando se trata de establecer la correspondencia entre el consumo de café y la presión arterial, el tema es controvertido.

Hay evidencia que sugiere que los pacientes hipertensos deberían seguir una dieta para reducir su peso, restringida en alcohol y consumo de sal e incorporar alguna actividad física regular en su estilo de vida (Dickinson y col, 2006). Mientras que la recomendación de consumir o no café en estas circunstancias se ha debatido desde hace casi 30 años (Bertrand y col., 1978).

La controversia comienza porque ha sido documentado que al consumir café, hay un incremento transitorio sobre la presión arterial y la frecuencia cardíaca, que puede durar hasta 4 h después de la ingestión de café (Mort y Kruse, 2008) y este efecto es mayor en personas que no consumen habitualmente cafeína (Nurminen y col., 1999).  En un estudio con 1,555,595 mujeres americanas en seguimiento durante 12 años, se demostró que no existió relación entre la ingesta de café y la incidencia de hipertensión (Winkelmayer y col., 2005), mientras que en otro, con 1017 hombres seguidos durante 33 años, se encontró que los que bebían café habitualmente tuvieron una mayor incidencia de hipertensión aunque, después del análisis matemático de los resultados, se sugirió que el beber café era sólo una causa menor de la respuesta hipertensiva (Klag y col., 2002). Hay otros factores de mayor consecuencia sobre la presión sanguínea, como la vulnerabilidad genética y las interacciones entre el tabaquismo y el estrés mental (Nurminen y col., 1999).

Se ha encontrado que algunos de los antioxidantes presentes en el café, como el ácido clorogénico, pueden reducir la presión arterial y por ejemplo, un consumo moderado de café, es decir de 2 a 3 tazas por día, disminuye la presión arterial de personas prehipertensas (presión arterial media de aproximadamente 130/80 mmHg) que consumen habitualmente alcohol (Funatsu y col., 2005).

Hasta ahora no hay una evidencia científica para establecer una relación causal entre el consumo de café y la hipertensión, sólo se ha determinado que la ingesta de café parece tener pequeños efectos de duración corta sobre la presión sanguínea, así que aún se necesita mayor información para entender la interacción entre los componentes del café con otros componentes de la dieta y los hábitos del estilo de vida tales como fumar y los mediadores psicosociales, donde sobresale el estrés.

Autor: Dra. Ruth Pedroza Islas, Ingeniería de Alimentos en la Universidad Iberoamericana
Referencias

  1. Bertrand CA, Pomper I, Hillman G, Duffy JC, Micheli I. 1978. No relation between coffee and blood pressure. The New England Journal of Medicine 299: 315-316.
  2. Dickinson HO, Mason JM, Nicolson DJ, Campbell F, Beyer FR, Cook JV. 2006. Lifestyle interventions to reduce raised blood pressure: a systematic review of randomized controlled trials. Journal of Hypertension 24: 215-233.
  3. Funatsu K, Yamashima T, Nakamura H. 2005. Effect of coffee intake on blood pressure in male habitual alcohol drinkers. Hypertension Research 28:521-526.
  4. Hernan MA, Takkouche B, Caamano-Isorna F, Gestal-Otero JJ. 2002. A meta-analysis of coffee drinking, cigarette smoking, and the risk of Parkinson’s disease. Annals of Neurology 52: 276-284.
  5. Klag MJ, Wang NY, Meoni LA, Brancati FL, Cooper LA, Liang KY. 2002. Coffee intake and risk of hypertension: the Johns Hopkins precursors study. Archives of Internal Medicine 162: 657-662.
  6. López-García E, van Dam RM, Willet WC, Rimm EB, Manson JE, Stampfer MJ, Rexrode KM, Hu FB. 2006. Coffee consumption and coronary heart disease in men and women: a prospective cohort study. Circulation 113: 2045-2053.
  7. Mort JR, Kruse HR. 2008. Timing of blood pressure measurement related to caffeine consumption. Annals of Pharmacotherapy 42: 105-110.
  8. Nurminen ML, Niitynen L, Korpela R, Vapaatalo H. 1999. Coffee, caffeine and blood pressure: a critical review. European Journal of Clinical Nutrition 53: 831-839
  9. Van Dam RM, Feskens EJ. 2002. Coffee consumption and risk of type 2 diabetes mellitus. Lancet 360: 1477-1478.
  10. Winkelmayer WC, Stampfer MJ, Willett WC, Curhan GC. 2005. Habitual caffeine intake and the risk of hypertension in women. Journal of American Medical Association 294: 2330-2335.

 

Fuente: AMECAFE

 

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