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Posted in Avances

El 38% de las mujeres mexicanas han sufrido por disfunción sexual

1 de cada 3 hombres padece algún grado de eyaculación precoz a lo largo de su vida, y 1 de cada 5 disfunciones eréctiles. Según un estudio realizado por Boston Medical Group, alianza mundial de clínicas médicas dedicadas al tratamiento de las disfunciones sexuales masculinas, entre 200 mujeres mexicanas mayores de 18 años, el 38 por ciento ha tenido una pareja con disfunciones sexuales.

El 83 por ciento de las mujeres encuestadas afirman que si su pareja padeciera un problema de disfunción sexual le darían todo su apoyo, y el 91 por ciento que le recomendaría que fuese al médico o a un especialista para solucionar el problema. Pero además del apoyo y la comprensión, un 25% destaca que lo más importante es que tu pareja acepte que tiene un problema. El 70% de las mujeres considera que el diálogo y comprensión son muy importantes para superar el problema.

La reacción más habitual entre los hombres que sufren estos trastornos es negarlo: en el caso de la disfunción eréctil, dos de cada tres varones la oculta o la atribuye a causas puntuales como el cansancio, el estrés o la rutina de la vida en pareja.

Para el 25% de las mujeres encuestadas, este tipo de problemas hace más frágil y complicada la relación de pareja, mientras un 20% considera que puede llegar a estrechas los lazos de la pareja y un 55% no están seguras de las consecuencias. Pero si hay algo en lo que coinciden la mayoría, con un 92%, es en la importancia de acudir al especialista y convencerlo de que tiene un problema.

Para millones de hombres, mantener relaciones sexuales se ha convertido en un trauma que afecta a la autoestima y el estado de ánimo de los que las padecen. Sin embargo, y a pesar del apoyo y la comprensión de sus parejas, los españoles son reacios a consultar a un especialista. En el caso de la disfunción eréctil, 1 de cada 3 hombres la padece, y sólo un 20% recibe tratamiento y llegan a esperar hasta cuatro años.

Existe vergüenza a hablar sobre los problemas sexuales, que muchos varones sienten como una pérdida de masculinidad. “Es un problema cultural”, explica Teresa Flores, directora de comunicación de Boston Medical Group: “Las mujeres no se avergüenzan de decir que van al ginecólogo. En cambio, los hombres tienen más prejuicios, les cuesta hablar de estas cosas incluso con un médico”.

Cada vez más hombres acuden al especialista acompañados de su pareja. Esta complicidad es vital para la curación, según destaca Teresa Flores: “Hablar del problema y buscar una solución juntos reduce la angustia y mejora la confianza, lo que aumenta el éxito del tratamiento. Incluso hay mujeres que llaman para informarse, porque han detectado el problema y no saben cómo comentarlo con su pareja”.

Consejos

  • Si él no saca el tema, inicia tú la conversación. La comunicación es una buena oportunidad para compartir sus sentimientos y aclarar malentendidos. Todo lo que ayude a prevenir los malentendidos está destinado a tener efectos positivos.
  • Sobre todo, no te resignes, no asumas que el problema es una parte normal de la relación.
  • Si tu pareja no quiere asumirlo, acércale toda la información que puedas para ayudarle a entenderlo con mucho tacto.
  • Réstale importancia, que tu pareja no se preocupe más de lo que debe. La capacidad para compartir sentimientos y pensamientos acerca del sexo es un factor altamente relacionado con una plena vida sexual.
  • Bajo ningún concepto hay que caer en reproches, ya que puede terminar destruyendo la relación.
  • Lo más importante es sugerir a la otra persona que acuda a un especialista y ofrécete a acompañarlo. Concertar una cita y visitar juntos al médico puede ayudar a superar el estado de ansiedad o vergüenza que sienten muchos hombres.
  • Intenta ayudarle en todo momento. Muchos tratamientos constan de ejercicios, en los cuales la pareja debe tomar un papel activo. Hazle saber los dos estáis implicados y que lo vais a resolver juntos.  

Irritabilidad, inseguridad, estrés, ansiedad, rechazo al sexo, mal humor y depresión son algunas de las consecuencias de estas patologías, que inciden directamente en las relaciones sociales de los que las padecen. Por este motivo, Boston Medical Group, ayuda también a las mujeres a afrontar estas situaciones con sus parejas para saber cómo plantear el problema cuando la otra parte se niega a resolverlo.

 

Fuente: Boston Medical Group

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