Pages Menu
TwitterRssFacebook
Categories Menu

Posted in Cuida tu diabetes, Destacados

Diabetes, una pandemia en crecimiento

diabetes[1]La diabetes es una enfermedad crónica que ocurre cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. En etapas avanzadas ocasiona daños en el corazón, vasos  sanguíneos, ojos, riñones y nervios, principalmente. Existe un estado de transición entre la normalidad y la diabetes, y se conoce como “prediabetes”, lo que significa que se tiene una intolerancia a la glucosa y alteración de la glicemia en ayunas. Quienes se encuentran en este estado tienen mayor riesgo de progresar hacia la diabetes tipo 2, que es la de mayor incidencia en México.

Se estima que 6.4 millones de adultos mexicanos viven con diabetes en nuestro país, es decir, 9.2% han recibido ya un diagnóstico de diabetes; mientras que en el mundo 347 millones de personas la padecen, reduciendo su esperanza de vida entre 5 y 10 años. De hecho, se cree que el total de personas adultas con diabetes podría ser incluso el doble, de acuerdo a la evidencia previa sobre el porcentaje de diabéticos que no conocen su condición.

La nutrióloga Edna Bravo, señala que debido a que la población adulta no acude mínimo a un chequeo semestral, la diabetes no se detecta de manera oportuna e incrementa los factores de riesgo asociados al iniciar tratamientos de control tardíos. Algunas complicaciones que genera son insuficiencia cardiaca, enfermedad vascular periférica, insuficiencia renal, retinopatía y discapacidad visual.

Del total de personas que se identificaron con diabetes en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 (ENSANUT), 16% (poco más de un millón) son del grupo que reportan no contar con protección en salud, en tanto que 42% (2.7 millones) son derechohabientes del IMSS y 12% (800 mil) de otras instituciones de seguridad social.

 

Durante las últimas décadas el número de personas que padecen diabetes en México se ha incrementado, situación que ha puesto a este padecimiento entre las primeras causas de muerte en el país. Del total de diabéticos diagnosticados, 14.2% (poco más de 900 mil), no han acudido al médico para el control de la enfermedad, se puede considerar que no se encuentran en tratamiento y por lo tanto están retrasando su control y exponiéndose a mayores complicaciones.

La detección oportuna es importante para establecer las modificaciones pertinentes, tanto en su alimentación, como en su actividad física, y de esta manera retrasar la diabetes en estos pacientes. La nutrióloga Edna Bravo, recomienda que la detección, prevención, tratamiento y control de la diabetes (principalmente la del tipo 2), debe realizarse  a partir de  los 20 años de edad  y es recomendable se haga de manera simultánea con la búsqueda de otros factores de riesgo cardiovascular, como hipertensión arterial, dislipidemias y presencia de obesidad.

La OMS refiere que un 50% de los pacientes con esta enfermedad mueren de cardiopatía o accidente cerebrovascular, principalmente; al menos 70% de los pacientes tienen algún grado de retinopatía, el 10 %  tiene  un  deterioro grave de la visión y 2% ceguera; y de 10 a 20% de los  pacientes con diabetes mueren por nefropatía diabética.

El tratamiento para una persona diagnosticada como diabética es individualizado y depende de un plan específico elaborado por el médico y el paciente, junto con el equipo de atención de la salud.  Este plan tiene como objetivo mantener el índice de masa corporal entre >18 y <25 kg/m2; controlar el peso, especialmente en casos de obesidad; implementar una dieta balanceada; establecer los niveles normales de glucosa, colesterol, triglicéridos, presión arterial y de hemoglobina glucosilada, y seguir un plan de actividades físicas muy puntuales en cuanto a intensidad, frecuencia y duración. Estas acciones deben llevar un control periódico3. La especialista sugiere que cada tratamiento se evalué al menos cada seis meses, para verificar que el paciente esté evolucionando positivamente.

Debido a que la obesidad es un factor importante en el desarrollo de esta enfermedad, la nutrióloga Bravo recomienda mantener un peso corporal saludable, evitar el consumo de alcohol y tabaco, controlar la presión, evitar el estrés, llevar una alimentación adecuada y realizar al menos 30 minutos de actividad física todos los días; además de recibir un diagnóstico oportuno y acudir al médico, ya que él es el indicado para prescribir el tratamiento más efectivo.

 

Fuente: Landsteiner Scientific

Post a Reply