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Posted in Destacados, Nutrición

¿Cómo lograr que nuestros hijos coman sano?

alimentar sano chLa incidencia de obesidad ha incrementado considerablemente tanto en adultos como en niños en los últimos años. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, la prevalencia de sobrepeso y obesidad en niños de 5 a 11 años, fue de alrededor de 26%.

Prevenir la obesidad en niños requiere de intervenciones tempranas, antes de que exista la presencia de esta condición y de otras complicaciones, como hipertensión, diabetes mellitus y otros trastornos como depresión, ansiedad, baja autoestima y desórdenes en la conducta alimentaria. Uno de los factores importantes en el desarrollo de este problema son los patrones de alimentación, las preferencias por ciertos alimentos que se consumen desde edades tempranas y se continúan hasta la adultez.

La familia juega un rol muy importante en el desarrollo de las conductas, los padres tienen la posibilidad de crear un ambiente que fomente en sus hijos un desarrollo saludable en el peso y en sus hábitos alimentarios.

¿Qué les gusta?

En los recién nacidos, existe una preferencia innata y una predisposición genética por los sabores dulces y salados, y rechazo por los sabores amargos y ácidos.

Es importante recordar que el sabor de los alimentos es sólo un factor que determina su consumo, ya que existe una combinación de otros aspectos como la apariencia y el olor, para determinar preferencias. De igual forma, estas preferencias innatas, son modificadas por aprendizajes, experiencias y por la cultura alimentaria de una familia, lo que con el tiempo determinará gustos, permitiendo a los niños entender cuándo, qué y cuánto deben comer.

La alimentación está determinada por factores económicos, sociales y culturales y por la disponibilidad, el consumo y el aprovechamiento biológico de los alimentos. Un factor de suma importancia son los hábitos y las costumbres alimentarias, las cuáles se ven influenciadas por el ambiente dónde el niño se desarrolla. Durante los primeros años de vida, los padres juegan un papel muy importante en la alimentación de los niños, existen diversas variables que influyen en la alimentación y la formación de hábitos, que impactan directamente en el desarrollo físico y en una  ganancia de peso adecuada.

Diversos estudios han demostrado que la mayoría de los padres no son capaces de reconocer si sus hijos presentan algún problema de sobrepeso u obesidad, aun cuando están conscientes de la importancia de una buena nutrición y de realizar actividad física.

La composición de la dieta en los niños, los gustos y preferencias, dependen en gran medida de la disponibilidad de ciertos alimentos en casa. La práctica de actividad física, estará determinada si en familia se realiza rutinariamente y si los padres motivan y son ejemplo para sus hijos.

Estrategias para la formación de hábitos alimentarios

Es muy importante que los padres, para mejorar los hábitos de alimentación de sus hijos, no los obliguen a comer ciertos alimentos restringiendo otros, o que utilicen qué y cuánto comen sus hijos como un motivo para ser premiados.

Existen diferentes formas en que los padres como modelos de alimentación pueden enseñarle a sus hijos desde edades tempranas conductas de alimentación saludable, evitando alimentos ricos en azúcar o grasas, cuidando las cantidades que comen y no hablando de alimentos “malos” o “buenos”. En edades posteriores, específicamente en la adolescencia, necesitan elegir personalmente, rechazar o modificar lo que hasta ahora han aprendido, como parte de su propia identidad, es por eso la importancia de una formación adecuada desde pequeños.

Las estrategias para mejorar la alimentación y el estado de nutrición en los hijos, deben estar dirigidas a los padres de familia y serán ellos quienes involucren a sus hijos en el ambiente familiar.

Elección y establecimiento de horarios de comidas:

  • Proveer y tener disponible en casa alimentos con un adecuado aporte nutrimental
  • Presentar porciones adecuadas para niños
  • Presentar los alimentos y permitir que elijan cuánto comer, con el objetivo de estimular el control de apetito y saciedad. Los padres son responsables únicamente de cuándo y dónde deben comer alimentos sus hijos.
  • Limitar el consumo de alimentos con azúcares añadidos como jugos, refrescos o golosinas.

 

El uso del endulzante sin calorías Sucralosa es una estrategia efectiva para endulzar las bebidas o los alimentos y así satisfacer la búsqueda innata de sabores dulces en los niños, sin que exista una restricción, ya que no aporta calorías, su consumo es seguro, no tiene efectos secundarios y no se absorbe en el tracto gastrointestinal.

Fuente: Splenda

 

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