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Posted in Destacados, Nutrición

Alimentos funcionales para prevenir enfermedades crónicas y obesidad

alimentos  funcionales chLos llamados “alimentos funcionales” –es decir, aquellos que además de su función nutrimental aportan otros beneficios al organismo- tienen un amplio potencial para prevenir la obesidad y las enfermedades crónico degenerativas, afirmó la doctora Nimbe Torres, Investigadora Titular del Instituto de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.

Al participar como ponente en el Simposio Internacional “Nutrigenómica y obesidad” que organiza la fundación DIANUI y que se llevó a cabo en el Instituto Nacional de Medicina Genómica (INMEGEN), la experta mexicana destacó que la industria alimenticia, los gobiernos y los investigadores deben asumir el reto de desarrollar alimentos funcionales que contribuyan a controlar y prevenir enfermedades y brinden una mejor calidad de vida a la población.

“La nutrigenómica y la nutrigenética no son una moda, sino una tendencia global que la academia, la industria y los gobiernos deben tomar en cuenta para la construcción de políticas de prevención”, dijo la doctora Torres, al exponer ante cientos de estudiantes, académicos e interesados que se dieron cita en el auditorio del INMEGEN.

Explicó que la nutrigenómica es el estudio de la compleja interacción de los componentes de los alimentos y el genoma. Esta relación es bidireccional ya que, por una parte, los compuestos presentes en alimentos modifican la actividad de los genes, y por otro, la variación genética puede afectar la respuesta al consumo de estos compuestos.

Los  objetivos de estas investigaciones, explicó, buscan identificar los mecanismos moleculares a través de los cuales ocurren estas interacciones, y aplicarlos a la salud a través de distintas estrategias.

Una de estas estrategias, abundó la experta, es el diseño de portafolios nutricionales para poblaciones específicas, mediante los cuales se pueden potenciar los beneficios de ciertos alimentos, para conseguir resultados concretos en materia de prevención y tratamiento de enfermedades.

“La nutrición traslacional involucra las ciencias de la nutrición, las tecnologías de los alimentos y las ciencias de la salud, es decir cómo de la investigación podemos obtener resultados para la salud y el bienestar”, explicó Torres.

Con base en su amplia experiencia profesional, la doctora Torres explicó que la “Genómica Nutricional” se divide en dos grandes ramas: por un lado la Nutrigenómica, que estudia los mecanismos de acción que tienen los nutrimentos en el organismo; y por otro lado la nutrigenética que se encarga de estudiar el efecto de la variación en la absorción, la utilización, la tolerancia y el requerimiento de los alimentos.

“Todos los seres humanos compartimos el 99% del genoma, pero con ese 1% que tenemos distinto respondemos diferente a los nutrimentos.  A estas alturas podemos afirmar que no sólo somos lo que comemos, sino lo que nuestros papás comieron y potencialmente lo que nuestros abuelos comieron”, comentó.

Mientras mostraba la evidencia científica de distintas mediciones, la experta expuso que los nutrimentos activan entre 25 mil y 30 mil genes en nuestro organismo, y el correcto equilibrio entre la forma en que asimilamos ciertos nutrientes y cómo éstos influyen en nuestra genética regula, en buena medida, la relación entre salud y enfermedad de nuestro cuerpo.

Explicó que en la actualidad se llevan a cabo distintos análisis de productos que forman parte de la dieta del mexicano y que podrían tener beneficios adicionales a su función nutrimental, tal es el caso del nopal, la semilla de chía, la avena y la soya.

Por ejemplo, mencionó, el nopal tiene un efecto anti-hiperglucémico, es decir, que ayuda a evitar las súbitas subidas de azúcar en personas con diabetes. “Si nosotros consumimos nopal a largo plazo podemos reducir la obesidad, pues regula a la baja la emisión de insulina y hace que la glucosa se asimile más lentamente”, comentó tras recordar que en México actualmente hay de 25 a 35 millones de personas con síndrome metabólico, que tienen un alto riesgo de desarrollar diabetes o accidentes cardiovasculares en el futuro inmediato.

La nutrigenómica, complementó, puede aumentar la efectividad de una terapia para una enfermedad existente como en el caso del síndrome metabólico, el cual, destacó, es totalmente reversible si se combate a tiempo.

Fuente: DIANUI

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