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Posted in Avances, Destacados

28 de julio: Día Mundial de las Hepatitis Virales

hepatitis chEl próximo 28 de julio se celebra el Día Mundial de la Hepatitis, una jornada establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) con el objetivo de  fomentar la toma de conciencia sobre las hepatitis virales y las enfermedades que se desencadenan. En esta oportunidad, la jornada mundial brindará la posibilidad de enfocarse en medidas específicas, como el fortalecimiento de la prevención, la detección y el control de las hepatitis virales y las enfermedades conexas. Por otra parte, se impulsará la ampliación de la cobertura de vacunación contra la hepatitis B y su integración en los programas nacionales de inmunización.

Los virus A, B, C, D y E de la hepatitis representan un gran riesgo para la salud mundial. Según la OMS, entre 130 y 170 millones de personas en el mundo se encuentran infectadas con el virus de la hepatitis C, y más de 350,000 mueren cada año como consecuencia de enfermedades hepáticas relacionadas con la hepatitis C, un virus que se transmite principalmente a través del contacto con sangre infectada. . En México la más común es la hepatitis A, seguida por la C.

La OMS indica que, luego de la infección inicial con el virus de la hepatitis C, cerca del 80% de las personas no manifiestan síntomas. Cuando éstos aparecen en una persona con la infección crónica, puede ser indicio de una enfermedad hepática avanzada. Existen 6 genotipos de este tipo de hepatitis y el más agresivo es el genotipo 1 y es el de mayor prevalencia en nuestro país con un 70% y de genotipo 2 y 3 hay un 30%.  Este tipo de hepatitis se contagia por medio de transfusiones de sangre, uso de drogas y compartir jeringas, acupuntura, tatuajes, perforaciones materiales de odontólogos no esterilizados y por transmisión sexual. La prevalencia en México es de 1.5 a 3.5% y de éstos el 20 o 30% desarrolla cirrosis. Se estima que los síntomas de la hepatitis C crónica pueden tardar hasta 30 años en desarrollarse, tiempo durante el cual el daño hepático puede producirse en forma silenciosa.Se trata de una enfermedad silenciosa hasta que se presentan las complicaciones tardías. La infección por hepatitis C puede derivar en serias complicaciones como la cirrosis o el cáncer de hígado.

Muchas personas con hepatitis C no experimentan síntomas durante la fase aguda de la infección, por lo que no saben que están infectadas. No obstante, el virus puede detectarse en la sangre mediante pruebas de laboratorio.

La infección por el virus de la hepatitis C puede producir síntomas que van desde una enfermedad leve que dura sólo algunas semanas, hasta una enfermedad crónica y de por vida que puede derivar en una cirrosis o un cáncer de hígado. Datos de la OMS muestran que estadísticamente entre el 60 y 70% de las personas con infección crónica presentan enfermedad hepática crónica; entre el 5 y 20% desarrollan cirrosis y entre el 1 y 5% de los casos mueren como consecuencia de cirrosis o cáncer hepático.El tratamiento de la hepatitis C busca eliminar el virus, reducir los síntomas de la enfermedad y evitar sus complicaciones.

Actualmente, el tratamiento estándar para la infección por virus de la hepatitis C es el uso combinado de dos medicamentos. Si bien esta enfermedad en general se considera como curable, no lo es para una gran cantidad de personas. Afortunadamente, en la actualidad los avances científicos y los adelantos en investigación han permitido obtener nuevos antivirales orales que, en combinación con el tratamiento estándar, actúan contra la infección causada por el virus de la hepatitis C. “El futuro parece muy prometedor con respecto a la obtención de fármacos orales específicos contra el virus de la hepatitis C que sean más eficaces y mejor tolerados”, según información publicada por la OMS.

La hepatitis A se trasmite por alimentos o agua contaminada y menos frecuente por sangre contaminada con el virus. Es común entre los 5 y 14 años y se caracteriza por que la piel se torna amarillenta y en México la prevalencia es alta.

La hepatitis B tiene muchos genotipos, el más común en México es el H y se trasmite por vía sexual, compartir jeringas o por transfusión de sangre. El 15 o 40% dejan secuelas en el hígado como cirrosis y la prevalencia en México es baja, del 2%.

La hepatitis D es poco estudiada y se contagia por vía sexual y del 70 al 90% se vuelve crónica.

Finalmente, la hepatiitis E, es asintomática, las personas que se contagian son los que tienen el sistema inmunológico débil como los enfermos de VIH, los que padecen algún tipo de cáncer, los que fueron sometidos a una cirugía de trasplante, las mujeres embarazadas y además la transmisión es oral/fecal.

 

 

Fuente: MSD México

 

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